Dinero enviado
Querido Tronch,
Te acabo de mandar todos los fajos de billetes que tenía en la almohada. Estaba hasta los fajones de ellos. Hoy por primera vez en mucho tiempo dormí como un lirón careto, con la pierna suelta (luego la tuve que volver a atornillar), sin pesadillas. También me ayudaron las peladillas garrapiñadas que me sugeriste. Me las puse en las orejas y no oí ningún ruido en toda la noche.
Saludos a Ante Mano, el de la mano de ante.
Rontxi
