Parda
La liaste parda, Rontxi. Lentejo me exigió que le tratase de usted, ya que no podía ser un mamut como Dios manda. En protesta, fagocitó la jaula.
Con la mejor intención le construí una nueva vivienda en la cisterna del váter. Pero esta mañana lo olvidé. Tiré de la cadena. Ruido feo.
El fontanero lo calificó de “succión”.
Ahora tengo dos escobillas.
Abrazo.
