Roe que roe
Mi querido Rontxi,
Escribo con dardos envenenados en los dedos. La envidia roe que roe. Estoy que muerdo (mordí a tío Caspio, me hizo morder el polvo).
Me entero en Gambia, por una gambia a la plancha, que un tal Allendegui se ha hecho con el Blasillo de Huesca. Ahora Huesca se queda sin Blasillo
y
sinceramente,
lo que importa (allá Huesca)
y no siendo porque eres mi hermano, Rontxi, sino porque yo soy el tuyo, hubiese preferido que te dieran a ti el Blasillo y la correspondiente dotación. Pero ahora Allendegui tiene la dote y será superdotado y podrá hacer duetos con Paloma San Blasillo. Y en San Blas, plis-plas.
Yo que te veía ingenioso. Ya ni te veo.
No importa.
Investigaré a ese Allendegui.
Le haré la cama (no soporto la camas sin hacer).
Y, cuan celestino, embaucaré a Blasillo para que se vaya contigo.
He dicho.
Abrazo.
Tronch
